Por fin llega ese alguien que te devuelve la esperanza, y después de todo ese dolor, vuelves a sonreír. ¿Quién me lo iba a decir a mi? La vida te sorprende, y es justamente cuando dejas de buscar, cuando decide alegrarte brindándote una nueva oportunidad. Hace unos meses nunca me podría haber imaginado que conocería a personas tan maravillosas. Cada persona, un mundo, miles de vivencias que compartir, experiencias de las que aprender, penas que escuchar, alegrías ante las que sonreír. Sentía que me faltaba algo, pero creo que todo parece mejorar por momentos. Y es que cuando más decepcionada estaba conmigo misma, cuando más gris lo veía todo, de repente algo ha cambiado. Y a pesar de que en este mismo instante, todas esas maravillosas personas que he tenido la suerte de conocer, están a kilómetros de mi, sé que ya no volveré a ser la misma. Porque ellos me han cambiado, y ellos me han devuelto la ilusión de vivir cada instante, disfrutar de cada momento y sobre todo no dejarme afectar por las pequeñas tonterías que nos suelen hundir. Y por eso sé, que por muy lejos que estén, les estaré eternamente agradecida, y no perderé la esperanza de que nuestras vidas se vuelvan a cruzar, en el momento más inesperado. Quizás meses, quizás años.
