Se trata de una carrera continua.

¿Por qué no solemos estar contentos con lo que nos pasa? ¿Por qué tenemos tantas ganas de complicarlo todo? Si no fuéramos tan exigentes...Queremos aquello que no tenemos, aquello que no está a nuestro alcance. Saboreamos el momento en el que tenemos la suerte de conseguirlo, y cuando lo tenemos, ¿qué? Ya no es lo que pensábamos, uno enseguida se cansa, y comienza a perseguir otro objetivo, y sigue persiguiendo objetivos, consiguiéndolos algunas veces, y otras no. En cambio, yo me encuentro en una de esas situaciones en las que has conseguido muchos objetivos, y te has quedado sin cosas que perseguir. Uno de esos momentos en los que sabes que lo único que quieres es un poco de sentido en tu vida.