Pequeña.

Pequeña niña inocente,
tuvo que ser ella,
entre tanta gente.
Se murió su estrella, ya nadie hay que luz le de.
Ahora solo oscuridad ve.
Su vitalidad poco a poco se enfría,
ya no desprende más alegría,
no hay ningún motivo,
para sonreír en su día a día.
Pobre niña inocente,
ha perdido la esperanza,
en su interior se da una continua danza,
acompañada por una amarga elegía,
le trae recuerdos de mejores días,
de todo lo que tenía.
Cosas que nunca apreció tener, 
hasta que la desgracia se dejó ver.
"Siempre en mi corazón, papá".
Algún día el cielo compartirán,
allá arriba, donde un anhelado e incorpóreo abrazo,
se puede hacer realidad.
Hasta entonces no queda más que seguir,
con una vida mundana, sin sentido aparente.
Aguarda el día en el que su alma de ella salga transparente.
Pequeña niña inocente,
espera a juntarse con su estrella,
para al fin ver cumplido su deseo ferviente.