Solo el amor nos hace mejorar.

Toda persona querida te falla alguna vez. Es normal. Y la verdad es que no se puede pretender cambiar a los demás a base de criticarles, porque no lo harán. ¿Quiénes somos para judgar los actos de los que nos rodean? Tenemos las mismas probabilidades de equivocarnos y meter la pata hasta el fondo, defraudando a un amigo. Pero el fracaso es una de las muchas facetas que conlleva el ser humano. Uno debe limitarse a aceptarse y a quererse, y así aceptar y querer a los demás. Porque si hay amor de por medio, todo es más fácil. Uno da amor y aunque no siempre reciba, logra una mirada cariñosa con la que ver el lado bueno de las cosas, el lado positivo de la vida. Por otra parte, si las personas que te rodean perciben que les aceptas y quieres tal y como son, seguro que nos les cuesta al menos intentar mejorar algunos aspectos.
Sinceramente, cada vez me doy más cuenta de que la clave para ser feliz 
consiste en dar amor y recibir amor, en amar y ser amado.