Ya sé que nunca me quisiste hacer daño, pero hay
veces en las que al sentirte rechazado por una persona, sientes tal
frustración, que aunque sepas que no sea su culpa y que tú no tienes razón,
sigues en tus trece.
También sé que no te llegué a
conocer tan a fondo como hubiese querido.
Ahora es verdad que todo lo malo ha conseguido tapar lo bueno...En su
momento te agradecí todo lo que hiciste por mi, y en lo más profundo, lo sigo haciendo, pero seguir pensando en
que te debería de estar agradecida, no me ayuda a situarme en la realidad, en todas las cosas que han cambiado casi sin darnos cuenta. No quiero seguir engañándome, ni tampoco engañar a
nadie.
Supongo que ninguno de los dos
encontramos lo que realmente queríamos. Supongo que hace tiempo que te diste cuenta, y por eso ahora somos como extraños...
.jpg)